La pulpa de la manzana es rica en pectina, un hidrato de carbono que no se absorbe en el estómago, sino que pasa al tracto intestinal. Se trata de un tipo de fibra soluble, que retiene agua, por lo que las heces líquidas o semilíquidas de los procesos diarreicos se consolidan y adquieren una consistencia normal. La pectina de manzana es, pues, uno de los mejores tratamientos naturales y sin contraindicaciones para los procesos gastrointestinales que cursan con diarrea. Tiene importantes propiedades anticolesterolémicas. Es apta para diabéticos y palia en parte los efectos nocivos de la contaminación ambiental, ya que se une al cromo y al mercurio para acabar expulsándolos con las heces.
Artículo: Pectina de la Manzana
Revista: CuerpoMente, nº 154
Publicado: 03/12/2005